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miércoles, 6 de julio de 2016

Ceguera religiosa - La perspectiva de una chica de 18 años.

¿Alguna vez te has sentido condenado a la tortura eterna o al infierno por una persona religiosa?


Hoy en día es muy común escuchar este tipo de afirmación; tan común que tal vez ya ha perdido su significado original. Las personas religiosas han olvidado que Jesús enseñó acerca de condenación... y perdón.

Este tipo de personas suelen juzgar a otros frecuentemente y ponerse así en una posición de supuestos santos, aunque no lo sean. Todos cometemos errores, es por esto que nuestro trabajo no es juzgar a los demás. Las enseñanzas de Jesús fueron bastante claras, y él enseñó a sus seguidores a perdonar, no a juzgar.

Jesús dijo:

"No juzguen a los demás, y no serán juzgados. No condenen a otros, para que no se vuelva en su contra. Perdonen a otros, y ustedes serán perdonados." 

Si continuamos leyendo esa parte del texto, el Maestro incluso compara a la persona que juzga a otros con una persona ciega que guía a otro ciego. En otro pasaje, él dice: 

"No juzguen a los demás, y no serán juzgados. Pues serán tratados de la misma forma en que traten a los demás. El criterio que usen para juzgar a otros es el criterio con el que se les juzgará a ustedes." 

Lamentablemente, quienes suelen juzgar a otros, también suelen rechazar, apartarse, o despreciar a ciertos grupos de personas, porque los consideran "pecadores". Bueno, aquí viene algo interesante. En una ocasión, Jesús iba caminando mientras vio a un cobrador de impuestos (en ese tiempo y lugar, eran completamente odiados y rechazados por ser traidores a su país y a su gente). El hombre se llamaba Mateo, y Jesús lo invitó a formar parte de su grupo más cercano de seguidores. Poco tiempo después, Jesús estaba comiendo con su nuevo amigo, en su casa, y entre el resto de los invitados había gente que también era rechazada por tener mala fama; otros cobradores, prostitutas y demás.
Mientras comían, un grupo de religiosos llegaron a preguntarle por qué se sentaba y comía con ese tipo de gente, Jesús contestó:

"Ahora vayan y aprendan el significado de la siguiente Escritura: “Quiero que tengan compasión, no que ofrezcan sacrificios”. Pues no he venido a llamar a los que se creen justos, sino a los que saben que son pecadores". 

¡Vaya golpe para aquellos religiosos!



Hemos visto que Jesús enseñó a sus seguidores que no juzgaran y que perdonaran, a través de sus palabras, pero, ¿qué hay de sus acciones y de su comportamiento? Todos sabemos que sin acción, nuestras palabras no valen nada; así que, veamos a Jesús actuar. En otra ocasión, un grupo de hombres religiosos muy importantes vino con Jesús y lanzaron al suelo frente a él a una mujer que había sido sorprendida mientras tenía relaciones sexuales con un hombre que no era su esposo (un pecado grave en la tradición judía), y le preguntaron si debían matarla a pedradas en ese mismo instante, justo como su ley dictaba. Entonces, Jesús contestó:

"¡Muy bien, pero el que nunca haya pecado que tire la primera piedra!". 

Obviamente, después de estas palabras, todos los que la acusaban se fueron; nadie es santo. Jesús y la mujer se quedaron solos, 

"Entonces Jesús se incorporó de nuevo y le dijo a la mujer: 
—¿Dónde están los que te acusaban? ¿Ni uno de ellos te condenó? 
—Ni uno, Señor —dijo ella. 
—Yo tampoco —le dijo Jesús—. 
Vete y no peques más." 

¡Vaya sorpresa! Jesús, teniendo todo el derecho de declararla culpable, porque lo era, ¡no lo hizo!, al contrario, la perdonó y la dejó irse.

Podemos ver claramente la diferencia entre las afirmaciones religiosas de condenación al infierno, y las enseñanzas y acciones de Jesús. Parece que hoy, los religiosos se han olvidado de lo que la vida y obra de Jesús enseñó acerca de la condenación y el perdón. Podemos ver que no sólo nos enseña a no juzgar a los demás, sino a perdonarlos. Él mismo se sentó a comer con los pecadores, en vez
de condenarlos al castigo eterno. Él perdonó a la mujer adúltera y confrontó a los religiosos que la condenaban e intentaban matarla.



Ahora bien, si Jesús, siendo Dios y teniendo todo el poder, autoridad y capacidad para juzgar de manera justa y correcta, perdona y  muestra mucha misericordia para todos, con gusto, ¿por qué los religiosos juzgan sin misericordia y condenan a quienes ellos consideran pecadores? ¿No deberíamos seguir las enseñanzas y el ejemplo de vida de Jesús?

Sí, si nos decimos sus seguidores; creyentes, ¡sin duda debemos hacerlo!

jueves, 19 de mayo de 2016

Los cristianos y la política; la perspectiva de una chica de 18 años.

El instrumento de control


Religiones y sectas gobiernan el planeta
Si abres los ojos te castiga Dios
Pero existe el perdón en alguna sucursal
Cualquier duda y te van a excomulgar

Y se subió al camión 
A vender la palabra de Dios
Los presentes pongan mucha atención 
Por tres pesos les separo un lugar 
Porque en el cielo también saben bailar



¿Qué papel juega la religión dentro de la política? 

¿Será la religión una decisión libre de cada persona? Aquella que los individuos deciden seguir o no seguir sin intervención en la política de un país, o ¿podrá ser de alguna forma un instrumento con el cual el estado controla a los ciudadanos? o incluso ¿una forma de distracción?  

Algunos términos que se verán en este escrito son los siguientes: religión que hace referencia a “conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto”. Alienación que significa “Limitación o condicionamiento de la personalidad, impuestos al individuo o a la colectividad por factores externos sociales, económicos o culturales”. Estado, haciendo referencia a “conjunto de los poderes y órganos de gobierno de un país soberano”. Y finalmente, política “arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados”. (Española, 2014).

Dos de las posturas filosóficas que se tratarán serán las de Karl Marx y Hegel. Karl Marx “…fue un filósofo, intelectual y militante comunista. Junto a Friedrich Engels, es el padre del socialismo científico, del comunismo moderno y del marxismo”. (Economía Nivel Usuario , 2013). Georg Hegel fue un filósofo alemán que “contribuyó en diversos campos de reflexión como la filosofía de la historia, la estética y la ética social”. (Busca Biografías , 1999).

A mi parecer la iglesia o la religión es utilizada por el estado como un instrumento de control. Refiriéndome a que el estado o el gobierno de un país utiliza la religión como una herramienta con la cual puede controlar a sus ciudadanos. Mantenerlos tranquilos, a raya, que no causen revueltas o incluso que no sean activos participantes de la democracia o que no exijan sus derechos o que se haga justicia en los casos en que el gobierno hace cosas que deben ser castigadas por la ley. 

Mi primera base o fundamento para expresar esto sería mi experiencia personal. Asisto a una iglesia cristiana evangélica. Cada vez que las elecciones presidenciales se acercan se crea la polémica de ¿por quién debemos votar los creyentes? ¿debemos votar? La respuesta siempre es la misma. “Voten por quien usted piense que es el mejor candidato, use su voto”. Sin embargo, ¿qué sucede cuando ningún candidato parece apropiado? O ¿cuándo evidentemente ocurre un fraude electoral? Bueno, se expone que nosotros como creyentes no debemos protestar ni rebelarnos en contra de nuestras autoridades. Se hace uso de la Biblia para decirnos que no debemos involucrarnos en la política. Conozco que no es solo en la iglesia a la que asisto, sino que también es un pensamiento muy acogido dentro de la religión cristiana, los creyentes no se involucran en la política. 

Se podría decir en contra de mi experiencia que los creyentes deben orar y respetar a las autoridades ya que éstas son establecidas por Dios y que deben mantenerse alejados de estas situaciones de “conflicto”, pero no es así. Como ciudadanos que pertenecemos a un país debemos ser partícipes de la elección de nuestros gobernantes y protestar en contra de la violación de nuestros derechos y de la corrupción. 

En la Biblia, Dios sí dice que oremos por nuestras autoridades, pero no habla de cerrar los ojos ante la injusticia y no actuar. Citando a Pablo en la primera carta a Timoteo en su capítulo 2 jamás dice que no se deba actuar y solamente orar por ellas. “En primer lugar, te ruego que ores por todos los seres humanos. Pídele a Dios que los ayude; intercede en su favor, y da gracias por ellos. Ora de ese modo por los reyes y por todos los que están en autoridad, para que podamos tener una vida pacífica y tranquila, caracterizada por la devoción a Dios y la dignidad. Esto es bueno y le agrada a Dios nuestro Salvador, quien quiere que todos se salven y lleguen a conocer la verdad…” (1 Timoteo , 2010). No habla de la oración y la acción como elementos separados como muchos creyentes alegan. No habla de ir a sus casas a orar por la situación del país y esperar tranquilamente en la comodidad de sus hogares a que la corrupción y la injusticia que existe en el país se resuelva como por arte de magia. 

Inclusive Jesús actuó para cambiar lo que estaba mal y lleno de corrupción en el mismo templo de Jerusalén ya que se lucraba con los sacrificios. Se comenzó a convertir en un mercado y la gente vendía los animales para los sacrificios y cambiaba monedas dentro del templo. El pasaje referenciado es Juan capítulo 2: “Vio que en la zona del templo había unos comerciantes que vendían ganado, ovejas y palomas para los sacrificios; vio a otros que estaban en sus mesas cambiando dinero extranjero. Jesús se hizo un látigo con unas cuerdas y expulsó a todos del templo. Echó las ovejas y el ganado, arrojó por el suelo las monedas de los cambistas y les volteó las mesas…” (Evangelio según San Juan, 2010).

El segundo argumento en el que baso mi postura es que el estado utiliza la religión para manipular a la gente a su conveniencia torciendo las enseñanzas de la Biblia, el libro que rige la forma de vida de los creyentes. Haciendo referencia a que se pone a la iglesia o la religión como excusa o justificación para hacer cosas con intereses políticos o económicos los cuales no son nada piadosos. Para llevar a cabo estas cosas se utiliza a los ciudadanos creyentes o seguidores de la iglesia muchas veces porque son engañados. 

Como ejemplo podemos ver el hecho histórico que toma lugar en la Edad Media en Europa y el Medio Oriente, las cruzadas o la guerra santa. Los turcos habían conquistado Jerusalén, la tierra santa. Los cristianos europeos se levantan en una guerra en contra de los musulmanes para recuperar Jerusalén. Sin embargo, ¿cuáles fueron sus motivaciones? Hubo muchas motivaciones explícitas y ocultas también. El Papa a través de la iglesia le comunico a sus fieles seguidores que debían recuperar la tierra santa sin importar que les costara la vida. Los intereses ocultos fueron políticos y económicos. El imperio bizantino estaba siendo conquistado por los turcos y pidieron auxilio del Papa. Si esta guerra “santa” se ganaba, entonces se tendrían tierras, gloria, mucha riqueza y para algunos la liberación del sistema feudal que los oprimía. (Manuel Narrea, Daniel Terry, Andrés Alfaro, Plácido Díaz, Augusto Benavides, 2009).

Por último, La religión es utilizada por el estado para distraer y manejar a los ciudadanos cuando las cosas no andan bien. Es decir, los convence de no rebelarse en contra de las autoridades o incluso de la clase social alta, o de no exigir que se respeten sus derechos o pedir que se haga justicia de parte del estado. 

El filósofo alemán Georg Hegel decía que la religión y el estado tenían una relación de reconciliación y además que la religión era el principio en el que debían basarse las leyes propuestas por el estado. Un ejemplo de esto es su postura acerca de Jesucristo, quien representa la unidad entre lo divino y lo humano y que como el hombre existe, Dios existe. Por esta razón el hombre tiene valor por el simple hecho de ser hombre. Vemos claramente como los derechos humanos y las garantías individuales se basan en este principio que el hombre tiene valor o derechos por el simple hecho de ser hombre. (La Guía, 2008)

Por otro lado, Karl Marx expresa que la religión es una manera de distraer al hombre. Ya que esta presenta un mundo sin dolor, sin corrupción, lleno de alegría y descanso, hace que el hombre mire eso como una esperanza o como un escape al mundo en el que vivimos que es totalmente opuesto, lleno de injusticia, opresión y maldad. De esta manera el hombre no hace nada por cambiar el mundo en el que vive porque está pensando en el mundo al que llegará después de su sufrimiento aquí. Para Marx es la religión la que adormece el sentimiento de rebelión en contra del estado o la clase opresora. Marx también decía que la religión tomaba partido por la clase dominante, la clase alta, con intereses ocultos para recibir beneficios.  

Estoy de acuerdo con Marx en estas ideas. En realidad, el estado si utiliza la religión como una manera de desviar la fuerza de los ciudadanos en imaginar un mundo feliz y sin dolor con el fin de que no se esfuercen por cambiar el mundo en el que viven. De la misma manera hay varios ejemplos en los cuales se puede observar como el estado ha manipulado a los ciudadanos a través de la iglesia. (Olleta, 1997)

El primer ejemplo sería México en el periodo del porfiriato. El gobierno de Díaz estableció iglesias o capillas en todas las haciendas con sacerdotes obligados a compartir información “sagrada” entre los campesinos, el sacerdote y Dios como las confesiones en beneficio de los hacendados. De la misma manera se predicaba acerca de no hacer cosas en contra de sus patrones por qué era pecado y era castigado por Dios. Entre otras muchas cosas más que la iglesia participó del lado del sector de clase alta en el país en ese tiempo a pesar de sus deberes espirituales establecidos por su libro sagrado para con la gente del pueblo.

Otro ejemplo es la iglesia evangélica en la Alemania nazi. En el tiempo del régimen nazi la iglesia evangélica debía apoyar el régimen y sus principios. Ante esta situación la iglesia se dividió en una lucha religiosa entre los cristianos alemanes y la iglesia confesionista. Los cristianos alemanes aceptaron las ideas del nazismo, en contraste con la iglesia confesionista que era leal a su Dios y a las escrituras antes que al estado. El régimen nazi castigó severamente a los seguidores de la iglesia confesionista con la muerte o condena en los campos de concentración. (Holocausto, s.f.)

En conclusión, la religión es utilizada como un instrumento de control por el estado. No solamente en nuestro país, sino en todos los países. Se utiliza para alcanzar beneficios políticos y económicos. Se manipula a los individuos para hacer aquello que al estado mejor le convenga. Es utilizada como una distracción para que los hombres no centren su fuerza en cambiar el mundo corrupto y opresor en el que viven, soñando con una ilusión lejana. 

Llevo toda mi vida asistiendo a una iglesia evangélica, tengo cientos de conocidos de otras agrupaciones cristianas y el discurso siempre es el mismo. Los cristianos no deben estar involucrados en la política, eso no nos corresponde como creyentes. Nuestra única responsabilidad es orar por las autoridades corruptas e injustas que gobiernan nuestro país desde nuestra casa y eso es suficiente. Esperemos a que la magia ocurra. No hay porque protestar en contra de la injusticia, el abuso y la opresión de nuestra gente. 

“El silencio ante el mal es en sí mismo el mal. Dios no nos tendrá por inocentes. No hablar es hablar. No actuar es actuar” 

–Dietrich Bonhoeffer, líder de la iglesia confesionista alemana ejecutado en la horca por el régimen en abril de 1945.

jueves, 23 de julio de 2015

El suicidio que me enseñó sobre la gracia - Reflexiones acerca de "El suicidio de Javert" en Los Miserables - Por Belem Pardo

Hace poco, disfrutando mis magnificas vacaciones de verano, decidí tomarme un rato para ver la película de Los Miserables una vez mas - las lagrimas van incluidas con esta historia - esta es una novela escrita por Victor Hugo y tiene muchos tipos de adaptaciones, mis favoritas son las adaptaciones musicales y mientras miraba una de ellas me vi conmovida por las letras de las canciones - como siempre -  y en esta ocasión me gustaría hablarles de una en particular, esta es conocida como "El suicidio de Javert"

Yo soy Javert. ¡No olviden su nombre! 

Para conocer a Javert primero hay que conocer a Jean Valjean. Este era un convicto que había sido encarcelado por haber robado unos pedazos de pan para su sobrino que estaba muriendo y haber intentado huir, Valjean es condenado por 19 años y cuando estos se cumplen es obligado a llevar una insignia para señalar que es un ex-convicto, haciendo imposible para el recomenzar su vida.
Valjean se enfrenta a una serie de situaciones que lo llevan a violar su libertad condicional, cambiar de nombre y comenzar una nueva vida dejando atrás su obscuro pasado, convirtiéndose en un hombre de bien que ayuda a las personas necesitadas.

Por otra parte, su nemesis el Inspector Javert, es el incorruptible defensor de la ley y el orden. No sabemos mucha de la historia de este personaje, pero el mismo menciona haber nacido en una carcel, dice conocer a la perfección a los criminales y los cree incapaces de cambiar, Javert sólo busca la justicia ciega. Se rehúsa a admitir un posible arrepentimiento, le obsesiona volver a arrestar a Jean Valjean a pesar de su nueva vida y se considera a sí mismo como un santo porque dedica su vida a castigar a los pecadores.

Valjean y Javert se encierran en una batalla que parece de por vida, pero todo cambia cuando Jean Valjean salva la vida de Javert, poniendo al Inspector en un profundo dilema moral. El compromiso que Javert tiene a la justicia no le permite dejar que Valjean este en libertad, pero al mismo tiempo sabe que si lo arresta, estaría actuando de manera inmoral porque después de todo Valjean le había salvado la vida. Por primera vez en toda su existencia Javert es confrontado por una situación en la que debe decidir entre justicia y misericordia:

¿Quién es este hombre? ¿Qué clase de demonio es?
¿Ponerme una trampa y elegir dejarme ir libre?
Era su turno, al fin, de ponerle sello a mi destino
Borrar el pasado, hacer borrón y cuenta nueva
Sólo tenía que apuñalarme con su daga
¡La venganza era suya y me devolvió la vida!
¡Maldito soy si vivo debiendo a un ladrón!
¡Maldito soy si cedo al final de la cacería!
¡Yo soy la ley y la ley no es burlada!
¡Le escupiré su piedad en la cara!
¡No hay nada en la tierra que compartamos! Es, Valjean... o ¡Javert!
¿Cómo puedo permitir que este hombre tenga poder sobre mí?
Este hombre desesperado al que perseguí, me dio vida, me dejó libre
¡Debí haber muerto por su mano! ¡Era su derecho! Y era el mio morir así
Sin embargo vivo, ¡pero vivo en un infierno!
Mis pensamientos vuelan ¿Se puede creer en un hombre así?
¿Pueden sus pecados ser perdonados? ¿Puede su crimen olvidarse?
¿Y ahora debo comenzar a dudar de lo que nunca dudé estos años?
Mi corazón es una piedra pero aun tiembla
El mundo que he conocido se perdió en las sombras
¿Es él del cielo o del infierno?
Y acaso sabe que dándome la vida hoy, este hombre aun así me ha matado
Estoy llegando, pero caigo y las estrellas son negras y frías
Y miro al vació de un mundo insoportable
Escaparé ahora del mundo, del mundo de Jean Valjean
No hay lugar a donde pueda ir, no hay manera de seguir...

Y como dice el nombre de esta canción, después de esta pelea que tiene Javert consigo mismo, decide tirarse al abismo para poner fin a su vida. Incapaz de encontrar una solución para su dilema, aterrorizado ante la idea del perdón, y la incomprensión de la nueva vida de Valjean, todo el mundo que Javert creía conocer es completamente destruido.

No hay manera de seguir...  Javert se niega a vivir en un lugar en donde Valjean ha sido perdonado y en donde el ladrón lo ha salvado de una muerte segura.

Entonces tenemos estos dos personajes, Jean Valjean, un hombre que cometió muchos errores y había sido condenado a ser esclavo de la ley, pero que encuentra perdón para comenzar una nueva vida, y tenemos a Javert, el inspector que creció creyendo imposible que las personas pueden cambiar pero sobre todo, siendo fiel a un solo principio, el cumplimiento de la ley al pie de la letra.

¿Te recuerda a algo?

¿Qué tan importante es la ley para los creyentes? Pablo en su carta a los Romanos les habla precisamente de esto y les dice que murieron al poder de la ley cuando murieron con Cristo y ahora están unidos a Él, asi que podemos servir a Dios, no según el antiguo modo - que consistía en obedecer la letra de la ley - sino mediante uno nuevo, el de vivir en el Espíritu. Ver Romanos 7:1-6

Javert estaba obsesionado con la ley, su ideal era ser irreprochable e intachable, algo que no es precisamente malo. Si seguimos en el mismo mensaje que Pablo les daba a los Romanos nos dice que la ley es de mucha ayuda:

"Ahora bien, ¿acaso sugiero que la ley de Dios es pecaminosa? ¡De ninguna manera! De hecho, fue la ley que me mostró mi pecado. Yo nunca hubiera sabido que codiciar es malo si la ley no dijera: No codicies" Romanos 7:7 

Jean Valjean sabía que se había equivocado, sabía que lo que había hecho no estaba bien porque claramente en la ley esta prohibido robar, pero ¿Eso lo que condenaba para siempre? A los ojos de Javert si. ¿Qué tal a los nuestros?

Hay un dicho por ahí que dice: "Árbol que nace torcido, jamas su tronco endereza" por ejemplo, si una persona roba, robara siempre porque no hay forma de que esta cambie, entonces ¿Cómo se puede creer en un hombre así? 

Mientras miraba a Javert negando que Valjean se había convertido en un hombre bueno, no pude evitar pensar en nosotros los creyentes y en lo difícil que en muchas ocasiones no es creer en personas "malas". Las clasificamos y les damos un manual de lo que tienen que hacer pero ¿Creemos verdaderamente en su cambio? ¿Creemos realmente que sus pecados pueden ser perdonados? Pablo en la carta a los Efesios les habla de una nueva vida en Cristo y como Dios a pesar de que estábamos muertos por nuestros pecados, nos da de su amor y misericordia:

"Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún merito en eso; es un regalo de Dios. La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno puede jactarse de ser salvo. Pues somos la obra de Dios. El nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó tiempo atrás." Efesios 2:8-9 

Es fácil identificarse con el hombre rescatado que ha cambiado de vida como Valjean, porque después de todo eso es lo que hace Jesús cuando nos encuentra, pero también es sencillo pasar a ser un Javert; creernos buenos y conocedores de lo que se tiene que hacer para ser creyente nos hace olvidar que la nueva vida no depende de una serie de reglas, sino de la gracia que Dios nos da sin que la merezcamos.

No olvidemos que la gracia de Dios es un regalo y no la recibimos por ser intachables y así como una vez nosotros fuimos encontrados otros también pueden serlo. No dudemos de la gracia de Dios para transformar vidas.

 Entonces, eres ¿Valjean o Javert?





















martes, 2 de junio de 2015

Hablemos de juzgar y criticar... - Daniel Ruiz




Hemos escuchado que juzgar y criticar es malo desde niños y aún así lo hacemos todos los días y en cualquier situación en la que estamos. Pareciera que hacerlo es lo más natural y normal para los seres humanos; ¡tan pronto conocemos a una persona ya estamos imaginando, observando, preguntando hasta lo que no nos importa para poder tener una opinión!

Es por esto que quisiera dejar algo en claro; una cosa es formarse una opinión y otra cosa es criticar de forma negativa. No es lo mismo llegar a la conclusión de que el chavo que acaba de entrar al salón "es de dinero" porque usa ropa de "marca" y llegó en un carro nuevo, que decidir automáticamente que "te cae mal" porque es un "fresa" chiflado y ni siquiera vale la pena hablarle o acercarte. Insisto, tener una opinión no es lo mismo que insultar.

Ahora bien, Jesús es bastante claro al respecto. Él nos dice:

"¿Por qué te fijas en lo malo que hacen otros, y no te das cuenta de las muchas cosas malas que haces tú? Es como si te fijaras que en el ojo del otro hay una basurita, y no te dieras cuenta de que en tu ojo hay una rama. ¿Cómo te atreves a decirle a otro: “Déjame sacarte la basurita que tienes en el ojo”, si en tu ojo tienes una rama? ¡Hipócrita! Primero saca la rama que tienes en tu ojo, y así podrás ver bien para sacar la basurita que está en el ojo del otro." (Mateo 7:3-5)

¡Qué ejemplo tan claro! Hasta parece un chiste, una ironía para demostrar una situación tan torpe. Nuestro Señor nos cuestiona diciendo: ¿Cómo te atreves a decirle al otro? Después nos describe como hipócritas y finalmente nos dice exactamente que tenemos que hacer.

Al trasladar este pequeño ejemplo de Cristo a nuestras vidas, podemos pensar en otras personas, como los medios de comunicación, que reclaman honestidad de los políticos, cuando ellos mismos son deshonestos para ayudar a otros candidatos a "verse mejor" usando trucos y sobornos. Sin embargo, eso está muy "chafo", es demasiado mediocre; lo importante es vernos a nosotros mismos.

¡Cuánto disfrutan los "cristianos" en Monterrey burlarse de Jesús Adrián Romero! ¡Qué divertido era para muchos decir que las canciones de Marcos Witt eran conjuros al diablo! ¡Cómo les encanta a algunos decir que tal música o tal película es de satán! Y al señor Cash Luna, ¿cuántas veces no hemos hablado mal de sus enseñanzas, de su "iglesia" y de su persona en general?

Amigos, vamos a ver la vara que hay en nuestro ojo, antes de intentar limpiar el ojo de los demás. ¿Cómo se atreven hipócritas? dice Jesús. Por favor, no piensen que estoy defendiendo a estos personajes, no crean que les estoy justificando; ¡estoy diciendo que nosotros no somos los jueces! Al contrario, ¡Nosotros también somos culpables!

Les invito a poner atención, a mirar con cuidado, les aseguro que en cualquiera de los lugares en donde nos congregamos, le llamen templo, iglesia, misión, estaca, parroquia, etc. vamos a encontrar cosas, ¡muchas cosas!, que no van de acuerdo con la persona de Cristo. Sea en acciones, sea en palabras o sea en pensamientos y actitudes, todas las personas se equivocan, ¡somos humanos imperfectos!

Seamos inteligentes, seamos honestos, siempre vamos a encontrar que algunas cosas que se dicen en las enseñanzas no van de acuerdo con las Escrituras; encontraremos enfoques y propósitos que no concuerdan con Jesús, encontramos ideas que no son compatibles con Dios. Por ejemplo: ¿cuántas iglesias están obsesionadas con verse bonitas? Que todo esté pintado, limpio, ordenado, nuevo, en su lugar a tal grado que empezamos a descuidar lo que de verdad importa, ¡Cristo! ¿Cuántas congregaciones están obsesionadas con llenar el edificio? Que aún todo lo que se dice tiene que ser "calmadito y quedito" para que nadie se sienta confrontado por Jesús. ¿Cuántas organizaciones no están obsesionadas con la enseñanza Bíblica y el conocimiento de Dios? Que se han olvidado de amarle y de servir al prójimo, a su pueblo, ¡a su sangre!

El único perfecto en la tierra, fue Jesucristo, no nosotros. Y si crees que tú no te equivocas o que la organización con la que simpatizas no tiene error, entonces te invito a pedirle al Espíritu Santo que te ayude a ser sincero contigo mismo.

Si aquí nos quedamos, todo esto sería bastante triste, pero no, así no debe ser; es por eso que quiero proponerles algunas cositas, unos consejos para que podamos mejorar y combatir esta situación.

1.- Debemos evitar ser juiciosos e insultar.

Cuando juzgamos, nos ponemos en una posición que no nos corresponde. Jacobo nos dice:

"Amados hermanos, no hablen mal los unos de los otros. Si se critican y se juzgan entre ustedes, entonces critican y juzgan la ley de Dios. En cambio, les corresponde obedecer la ley, no hacer la función de jueces. Solo Dios, quien ha dado la ley, es el Juez. Solamente él tiene el poder para salvar o destruir. Entonces, ¿qué derecho tienes tú para juzgar a tu prójimo?"

Debemos evitar ponernos en esa situación, porque el juicio le pertenece sólo a Dios. Si alguien tiene derecho a juzgar, es Jesús, y aún así vemos que Él siempre prefiere perdonar antes que condenar. (Ver Juan 8:1-11)

2.- Si ya estás juzgando, ten misericordia.

Tal vez es demasiado tarde, tal vez te obligaron, tal vez es necesario (si claro). Ahora que estás juzgando, asegúrate de ser misericordioso, ¡Cristo siempre lo hizo así!
Cuando Nicodemo, un hombre político y religioso se acercó, Jesús le recibió sin juzgarle, le contestó todas sus preguntas y encima, lo hizo de forma clara, para que él pudiera entender. (Ver Juan 3:1-21)

3.- Si ya estás juzgando, asegúrate de ser positivo y proponer soluciones con inteligencia.

Cuando insultamos, lo normal es que hagamos que alguien se sienta mal o que nos ignore, por el contrario, podemos ser positivos y dar consejos o sugerir cambios que puedan resultar en una mejora. Cristo no insultaba ni se burlaba de las costumbres y las tradiciones religiosas de los judiós; no les decía que era al diablo a quien estaban adorando, al contrario, les enseñó de manera clara, cómo podían volver al camino de Dios. (Ver Mateo 5:21-48)

viernes, 3 de octubre de 2014

Felipe "El Evangelista"



"Al día siguiente, Jesús decidió ir a la región de Galilea. Allí encontró a Felipe, que era de Betsaida, el pueblo donde vivían Andrés y Pedro.

Jesús le dijo a Felipe: «Sígueme».

Luego Felipe fue a buscar a Natanael, y le dijo: —Hemos encontrado a aquel de quien Moisés escribió en la Biblia, y del que también hablan los profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José.

Natanael preguntó: —¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?

—Ven y lo verás —contestó Felipe."

Juan 1:43-46 (Traducción Lenguaje Actual)


He participado en grupos de estudio Bíblico en la escuela desde que tengo 15 años y sin duda alguna, una de las cosas más difíciles es invitar gente a asistir. Hay algunos que batallan para invitar a personas nuevas que no conocen, otros que batallan con sus conocidos y aún otros que batallan con sus amigos personales y miembros familiares. Personalmente, siempre he tenido problemas para animar a mis conocidos; con gente que no conozco, nunca tengo pena, no hay nada que perder y todo por ganar; con mis amigos, ellos saben bien que soy creyente y que no hay otra cosa que amaría más que poder compartir mi fe con ellos; pero aquellos a quienes conozco pero no de manera cercana, como compañeros de clase, compañeros de trabajo, maestros, vecinos etc, es con ellos a quienes tengo más miedo de invitar y la verdad es que realmente no sé por que.

Después de asistir al campamento nacional de Compañerismo Estudiantil en las vacaciones de Semana Santa, Dios me ayudó a entender que el verdadero propósito de ser su discípulo, es llevar a otros a Él y no es acumular bienes, ni conocimiento, ni embellecer nuestras iglesias; es ir y traer a otros a Sus pies.

Habiendo comprendido (al fin) esto, todo cuanto hacía debía cambiar; mi enfoque en la congregación, en la reunión de jóvenes, en el grupo de alabanza y en el grupo de estudio Bíblico en la escuela; debía, ante todo, orientar cada acción hacia la proclamación de las buenas noticias de Jesús; ¡Él venció a la muerte! Debo reconocer que me ha tomado tiempo y que ha requerido esfuerzo; no ha sido fácil dejar aquello a lo que estábamos acostumbrados todos, pero por la gracia de Dios y sus constantes recordatorios y enseñanzas hemos podido avanzar.


La fotografía de arriba es el primer afiche promocional que he hecho para una de mis reuniones; imprimí cinco tabloides y los pegué en lugares públicos de mi facultad... siendo sincero, tuve miedo al diseñarlo, al imprimirlos y al pegarlos; sentía pena, mi mente intentaba pensar que diría si alguien me abordaba para preguntar que era. En fin, cuando pegaba el segundo poster, esta vez en las escaleras de la facultad, una maestra se detuvo y me hizo preguntas... fue ahí cuando decidí darme por vencido en mis intentos de ser elocuente y persuasivo y le pedí a Dios que Él hablara e hiciera Su voluntad. Después, cuando terminaba de pegar el último, un compañero de la licenciatura también se detuvo a leerlo y a hacerme preguntas; que diferente y refrescante es dejar a Dios hacer y decir, en vez de luchar por nosotros mismos.


Vemos claramente en el pasaje como Felipe, sin más, invitó a Natanael a conocer a Jesús. Felipe no había conocido a Jesús durante años, no había escuchado cientos de sermones, no había escuchado y cantado canciones cristianas que declaraban salvación; simplemente fue llamado a seguir a Cristo y él ya estaba llevando a otros a conocer al Salvador. Debemos notar la respuesta del Apostol, que cuando Natanael lo cuestiona acerca del origen de Jesús, Felipe responde: "Ven y ve".


Oh, cuanto debemos aprender de Felipe... Oh cuanto debemos aprender a decir: "Ven y ve."



Amigos, les pido que oren por la célula en la Facultad de Filosofía y Letras, pero sobre todo, por la obra que Dios está haciendo en las universidades del mundo a través de IFES y de Compa aquí en México.