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jueves, 9 de julio de 2015

¡¿Un mudo que anuncia el futuro?! - La historia del nacimiento de Juan "El Bautista" y Jesús "El Cristo", por Israel Pérez

Hola amigos, el día de hoy vengo a compartirles un poco de lo mucho que pude aprender estudiando los primeros dos capítulos de el Evangelio según Lucas; todo esto lo estudié en un retiro de moderadores de estudio Bíblico de Compa el fin de semana pasado que se realizó en un lugar apartado de la ciudad, en el cual me pude maravillar de la gran creación de Dios (hablando de las plantas y los animales.).

En esta publicación, con la intención de que no sea muy extensa, sólo abarcaré el 1er capítulo de Lucas; en éste sólo se tratan los siguientes temas:

1.- Introducción al libro
2.- Anuncio del nacimiento de Juan el Bautista
3.- Anuncio del nacimiento de Jesús
4.- Visita de María a Elízabet
5.- Nacimiento de Juan el Bautista

1.- INTRODUCCIÓN AL LIBRO

Algo que podemos notar antes de abordar más temas, es que Lucas escribió este libro para los griegos, aparte fue enviado a Teofilo.
Lucas puede llegar a ser conocido como el primer historiador ya que este libró lo escribió investigando con testigos oculares y lo redactó todo ordenadamente.

2.- ANUNCIO DEL NACIMIENTO DE JUAN EL BAUTISTA

Zacarías, un sacerdote, y su mujer, Elízabet, descendiente de Aarón, eran ambos de justos delante del Señor, pero no tenían hijos porque ella era estéril. Un día en el que él fue elegido para quemar incienso en el templo del Señor, vino un Ángel a decirle que su petición se había cumplido... su esposa Elízabet, aún que era estéril, daría a luz un hijo.

También se le dijo que él sería lleno del Espíritu Santo desde el vientre y que iría delante del Señor con el poder y el espíritu de Elías; porque el prepararía al pueblo para la llegada del Señor.

Pero... ¿Qué pasaría si Juan no hubiera preparado el camino?

Pues se cumpliría lo que dice en Malaquías 4:5, 6

Yo les envío al profeta Elías antes que venga el día del S eñor, día grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que Yo venga y hiera la tierra con maldición (destrucción total).

Así es, si Juan no hubiera preparado el camino para Jesús, Él hubiera venido para condenar la tierra y su destrucción.

Pero dentro de toda esta historia vemos que Zacarías dudó de lo que le decía el Ángel y no le creyó y por no creer se quedó mudo hasta el día en que esto que le había dicho el ángel se cumpliera.

3.- ANUNCIO DEL NACIMIENTO DE JESÚS

En esta parte, el texto empieza hablando un poco acerca de quién es José; un descendiente de David y su comprometida, María, una virgen. El texto también relata que el mísmo ángel que se le apareció a Zacarías, apareció a María y le dijo que ella había hallado gracia delante de Dios y que concebiría a un hijo de nombre Jesús y que este sería llamado Hijo del Altísimo y Dios le daría el trono de Su padre David y su Reino no tendrá fin.

Asimismo, el milagro que se realizaría sobre ella era que ella, siendo virgen, daría a luz gracias al Espíritu Santo que se posaría sobre ella. Con base en lo anterior, podemos aprender que ella aceptó y dijo que se cumpliera la palabra de Dios en su sierva; aquí lo que puedo ver es que Dios realiza su plan con cualquier persona que Él quiera; Él no necesita usar personas muy preparadas, sólo necesita que ellas tengan un corazón dispuesto.

4.- VISITA DE MARÍA A ELÍZABET

En esta cuarta sección, empieza diciendo que cuando María llego a casa de Elízabet y la saludó, la criatura que estaba en su vientre se movió y fue llena del Espíritu Santo.

¿Qué es lo que estamos viendo aquí?

Pues sólo el gran poder de Dios que aún cuando Jesús era un feto ya tenía el Espíritu Santo con Él y al suceder esto, Elízabet dijo que porque la madre de su Señor la había visitado, y María empezó a hablar de las cosas que Dios había hecho por su pueblo y las que vendrían gracias al hijo que tenía en su vientre.

Entonces María dijo:


"Mi alma engrandece al Señor, Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la humilde condición de esta su sierva; Pues desde ahora en adelante todas las generaciones me tendrán por bienaventurada. Porque grandes cosas me ha hecho el Poderoso; Y santo es Su nombre. Y de generación en generación es Su misericordia para los que Le temen. Ha hecho proezas con Su brazo; Ha esparcido a los soberbios en el pensamiento de sus corazones. Ha quitado a los poderosos de sus tronos; Y ha exaltado a los humildes; a los hambrientos ha colmado de bienes Y ha despedido a los ricos con las manos vacías. Ha ayudado a Israel, Su siervo, Para recuerdo de Su misericordia Tal como dijo a nuestros padres, A Abraham y a su descendencia (simiente) para siempre." 

Lucas 1:46-55 NBLH

5.- NACIMIENTO DE JUAN EL BAUTISTA

Esta fue una de las partes que más me llamo la atención; primero porque al nacer Juan, le fue abierta la boca a su padre Zacarías.
Aquí podemos ver el cumplimiento de la palabra de Dios; pero fue más grandioso ver lo que profetizó Zacarías al ser abierta su boca. En el siguiente párrafo las cosas marcadas con ROJO serán las que hablen de Jesús y las que sean de color AZUL serán las que hablen de Juan el Bautista.

"Bendito sea el Señor, Dios de Israel, 
Porque nos ha visitado y ha traído redención para Su pueblo, 
Y nos ha levantado un cuerno de salvación 
En la casa de David Su siervo, 
Tal como lo anunció por boca de Sus santos profetas desde los tiempos antiguos,
 Salvación (Liberación) de nuestros enemigos 
Y de la mano de todos los que nos aborrecen;
 Para mostrar misericordia a nuestros padres, 
Y para recordar Su santo pacto, 
El juramento que hizo a nuestro padre Abraham: 
Concedernos que, librados de la mano de nuestros enemigos,
 Le sirvamos sin temor, 
En santidad y justicia delante de El, todos nuestros días.
 Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo; 
Porque irás delante del Señor para preparar Sus caminos;
 Para dar a Su pueblo el conocimiento de la salvación Por el perdón de sus pecados, 
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, 
Con que la Aurora nos visitará desde lo alto, 
para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte, 
Para guiar nuestros pies en el camino de paz." 
Lucas 1:68-79 NBLH

Después de ver como Zacarías habló de Jesús, sólo me queda decir: ¡WOW!

¡Ya que aunque acababa de tener a su hijo de una forma milagrosa, habla más de un niño que aún está en el vientre de su madre! ¡Qué gran poder ha de tener ese niño que una persona pueda hablar así de El, con tanto amor, aprecio, sinceridad!

Sólo puedo concluir de una manera y es diciendo lo siguiente:

Dios tiene un plan tan perfectamente desarrollado que te sorprenderá ver que hasta el más mínimo detallé lo cuidará, confía en Él; deja que Dios trabaje en tu vida, porque, ¡Él lo quiere hacer!

Saludos y Dios les bendiga.

Porque por medio de la ley yo he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí. Y la vida que ahora vivo
en el cuerpo, la vivo por mi fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó a la muerte por mí.
(Gálatas 2:19, 20 DHH)

martes, 2 de junio de 2015

Hablemos de juzgar y criticar... - Daniel Ruiz




Hemos escuchado que juzgar y criticar es malo desde niños y aún así lo hacemos todos los días y en cualquier situación en la que estamos. Pareciera que hacerlo es lo más natural y normal para los seres humanos; ¡tan pronto conocemos a una persona ya estamos imaginando, observando, preguntando hasta lo que no nos importa para poder tener una opinión!

Es por esto que quisiera dejar algo en claro; una cosa es formarse una opinión y otra cosa es criticar de forma negativa. No es lo mismo llegar a la conclusión de que el chavo que acaba de entrar al salón "es de dinero" porque usa ropa de "marca" y llegó en un carro nuevo, que decidir automáticamente que "te cae mal" porque es un "fresa" chiflado y ni siquiera vale la pena hablarle o acercarte. Insisto, tener una opinión no es lo mismo que insultar.

Ahora bien, Jesús es bastante claro al respecto. Él nos dice:

"¿Por qué te fijas en lo malo que hacen otros, y no te das cuenta de las muchas cosas malas que haces tú? Es como si te fijaras que en el ojo del otro hay una basurita, y no te dieras cuenta de que en tu ojo hay una rama. ¿Cómo te atreves a decirle a otro: “Déjame sacarte la basurita que tienes en el ojo”, si en tu ojo tienes una rama? ¡Hipócrita! Primero saca la rama que tienes en tu ojo, y así podrás ver bien para sacar la basurita que está en el ojo del otro." (Mateo 7:3-5)

¡Qué ejemplo tan claro! Hasta parece un chiste, una ironía para demostrar una situación tan torpe. Nuestro Señor nos cuestiona diciendo: ¿Cómo te atreves a decirle al otro? Después nos describe como hipócritas y finalmente nos dice exactamente que tenemos que hacer.

Al trasladar este pequeño ejemplo de Cristo a nuestras vidas, podemos pensar en otras personas, como los medios de comunicación, que reclaman honestidad de los políticos, cuando ellos mismos son deshonestos para ayudar a otros candidatos a "verse mejor" usando trucos y sobornos. Sin embargo, eso está muy "chafo", es demasiado mediocre; lo importante es vernos a nosotros mismos.

¡Cuánto disfrutan los "cristianos" en Monterrey burlarse de Jesús Adrián Romero! ¡Qué divertido era para muchos decir que las canciones de Marcos Witt eran conjuros al diablo! ¡Cómo les encanta a algunos decir que tal música o tal película es de satán! Y al señor Cash Luna, ¿cuántas veces no hemos hablado mal de sus enseñanzas, de su "iglesia" y de su persona en general?

Amigos, vamos a ver la vara que hay en nuestro ojo, antes de intentar limpiar el ojo de los demás. ¿Cómo se atreven hipócritas? dice Jesús. Por favor, no piensen que estoy defendiendo a estos personajes, no crean que les estoy justificando; ¡estoy diciendo que nosotros no somos los jueces! Al contrario, ¡Nosotros también somos culpables!

Les invito a poner atención, a mirar con cuidado, les aseguro que en cualquiera de los lugares en donde nos congregamos, le llamen templo, iglesia, misión, estaca, parroquia, etc. vamos a encontrar cosas, ¡muchas cosas!, que no van de acuerdo con la persona de Cristo. Sea en acciones, sea en palabras o sea en pensamientos y actitudes, todas las personas se equivocan, ¡somos humanos imperfectos!

Seamos inteligentes, seamos honestos, siempre vamos a encontrar que algunas cosas que se dicen en las enseñanzas no van de acuerdo con las Escrituras; encontraremos enfoques y propósitos que no concuerdan con Jesús, encontramos ideas que no son compatibles con Dios. Por ejemplo: ¿cuántas iglesias están obsesionadas con verse bonitas? Que todo esté pintado, limpio, ordenado, nuevo, en su lugar a tal grado que empezamos a descuidar lo que de verdad importa, ¡Cristo! ¿Cuántas congregaciones están obsesionadas con llenar el edificio? Que aún todo lo que se dice tiene que ser "calmadito y quedito" para que nadie se sienta confrontado por Jesús. ¿Cuántas organizaciones no están obsesionadas con la enseñanza Bíblica y el conocimiento de Dios? Que se han olvidado de amarle y de servir al prójimo, a su pueblo, ¡a su sangre!

El único perfecto en la tierra, fue Jesucristo, no nosotros. Y si crees que tú no te equivocas o que la organización con la que simpatizas no tiene error, entonces te invito a pedirle al Espíritu Santo que te ayude a ser sincero contigo mismo.

Si aquí nos quedamos, todo esto sería bastante triste, pero no, así no debe ser; es por eso que quiero proponerles algunas cositas, unos consejos para que podamos mejorar y combatir esta situación.

1.- Debemos evitar ser juiciosos e insultar.

Cuando juzgamos, nos ponemos en una posición que no nos corresponde. Jacobo nos dice:

"Amados hermanos, no hablen mal los unos de los otros. Si se critican y se juzgan entre ustedes, entonces critican y juzgan la ley de Dios. En cambio, les corresponde obedecer la ley, no hacer la función de jueces. Solo Dios, quien ha dado la ley, es el Juez. Solamente él tiene el poder para salvar o destruir. Entonces, ¿qué derecho tienes tú para juzgar a tu prójimo?"

Debemos evitar ponernos en esa situación, porque el juicio le pertenece sólo a Dios. Si alguien tiene derecho a juzgar, es Jesús, y aún así vemos que Él siempre prefiere perdonar antes que condenar. (Ver Juan 8:1-11)

2.- Si ya estás juzgando, ten misericordia.

Tal vez es demasiado tarde, tal vez te obligaron, tal vez es necesario (si claro). Ahora que estás juzgando, asegúrate de ser misericordioso, ¡Cristo siempre lo hizo así!
Cuando Nicodemo, un hombre político y religioso se acercó, Jesús le recibió sin juzgarle, le contestó todas sus preguntas y encima, lo hizo de forma clara, para que él pudiera entender. (Ver Juan 3:1-21)

3.- Si ya estás juzgando, asegúrate de ser positivo y proponer soluciones con inteligencia.

Cuando insultamos, lo normal es que hagamos que alguien se sienta mal o que nos ignore, por el contrario, podemos ser positivos y dar consejos o sugerir cambios que puedan resultar en una mejora. Cristo no insultaba ni se burlaba de las costumbres y las tradiciones religiosas de los judiós; no les decía que era al diablo a quien estaban adorando, al contrario, les enseñó de manera clara, cómo podían volver al camino de Dios. (Ver Mateo 5:21-48)

miércoles, 6 de mayo de 2015

Bienvenidos al Proyecto "Dirígenos" - Acerca de mí - Daniel Ruiz

Hola amigos, queremos darles la bienvenida al proyecto. En este sitio estaremos publicando recursos y reflexiones desde el punto de vista de jóvenes que quieren servir al Señor y a nuestra generación. Hemos decidido comenzar escribiendo un poco acerca de cada uno de los autores que integramos este pequeño grupo para que puedan conocernos más; al terminar estas primeras publicaciones, todo el contenido será puesto al servicio de ustedes. Lo que nosotros queremos lograr, es que este sea un espacio libre y abierto, para compartir lo que Cristo hace en nosotros y en el mundo.

Hemos decidido que publicaremos por lo menos una vez por semana, cada miércoles. Para arrancar, la historia de Daniel Ruiz:


Nací en una familia "cristiana"; Jesús encontró a mis papás después de que mi hermano mayor nació así que tan pronto como salí del hospital, fui presentado en una iglesia para ser "entregado" al Señor. Si tenemos eso en mente, es obvio que desde niño escuché acerca de Cristo; cada noche en las lecturas familiares, antes de dormir en las historias de los misioneros, cada domingo en la congregación y aún en la escuela.

Cuando cumplí cinco años, entré a la primaria; papá y mamá querían que tuviera una buena educación, pero sobre todo, querían que Dios fuera el centro de mi vida, por eso me llevaron a una "escuela cristiana", el Instituto del Rey. Pasé nueve años en el colegio, seis años de primaria y tres de secundaria; durante este tiempo, cada día antes de las clases, teníamos un pequeño mensaje de la Biblia; también cada miércoles teníamos un servicio parecido a los de las iglesias, con música, oración y Biblia. Toda mi vida había estado encerrado en una "burbuja "de valores, costumbres, tradiciones y creencias cristianas.

Después, vino el tiempo de estudiar la preparatoria y mis papás querían que lo hiciera en el bachillerato internacional en el CIDEB, pero semanas antes de la inscripción, cambié de opinión, o mejor dicho, decidí por mi mismo. En vez de hacer lo que otros querían, escogí un bachillerato técnico en la Escuela y Preparatoria Técnica Médica. Dios fue misericordioso y no solamente me dejó entrar, sino que estuve en el programa bilingüe progresivo.

Si consideramos cómo había sido mi vida hasta ahí, todo lo que hice era lógico; nunca había tenido tanta libertad, nunca había podido hacer y deshacer a gusto, pero ahora sí. Faltaba a clases, era "mala onda" y grosero con mis maestros y todo el que anduviera por ahí, mi relación con mis padres se volvió muy agresiva y lo único que me importaba era yo mismo, pasársela bien, costara lo que costara.

No pasó mucho tiempo hasta que todo iba mal... tenía novia sin que mis papás me dejaran, mis calificaciones más altas eran de "pase" por lástima de los profes, mi relación con mis padres estaba deshecha y sólo peleábamos, odiaba estar en mi casa, evitaba pasar tiempo con mi familia y me di cuenta que aún a pesar de que siempre había mucha gente conmigo, me sentía completamente solo y abandonado.

Fue en julio del 2009 cuando no pude más, estaba solo, fuera de mi casa, sin poder estar con todas las personas que eran importantes para mí y aunque estaba con mi familia, era como si ellos no estuvieran. Me sentía roto y vacío y esa noche llorando desesperadamente, le dije a Dios: "Dios, si existes, ayúdame", "Ya intenté yo hacerla solo y mira que asco de vida, ayúdame".

Así fue como dejé de hacer las cosas a mi manera y me rendí al Señor... no sentí calorcito mágico, no escuché música celestial, no me sentí ni siquiera un poco mejor, pero a partir de esa noche, el Espíritu Santo puso en mí un deseo muy grande de buscar a Jesús en la Biblia.

Comencé a leer el Evangelio según Mateo... no podía creer lo que estaba leyendo, todo era tan nuevo, tan refrescante, tan maravilloso... lloraba, reía, me emocionaba como si no conociera la historia; y es que, en realidad, no la conocía. Antes de terminar las vacaciones de verano había leído todo el Nuevo Testamento excepto Apocalipsis, y antes de los seis meses, había leído la Biblia completa. Después de bautizarme, sentía como si tuviera un fuego en mí y le habían echado más leña a la lumbre.

Tan pronto como conocí a Jesús en verdad y me ayudó seguirle, me llevó a trabajar para Él. Comencé con un amigo de la prepa un grupo de oración que creció durante un año. Después de esto, unos diez adolescentes de mi congregación decidieron bautizarse y sus papás propusieron una reunión especial para ellos; me pidieron que participara y así continúe sirviendo.

Actualmente tengo un grupo de estudio Bíblico de Compa en la Facultad de Filosofía y Letras y honestamente, trabajar con los "Compas" ha sido una de las mejores cosas en mi vida. He tenido la oportunidad de participar en eventos mensuales acá en Monterrey, algunos campamentos y también de visitar otros grupos de estudio; el ministerio estudiantil ha cambiado mi vida.

En mi congregación también sirvo; soy el encargado del grupo de estudio para jóvenes y adolescentes y también toco la batería en el grupo; a parte, estudio una licenciatura en la Autónoma del estado, trabajo de "profe" y hago mi servicio social.

Sin duda alguna, todo lo que soy y todo lo que tengo se lo debo a Cristo, que tomó mi vida aunque era basura y la convirtió en una vida dedicada a su servicio. 

Dios te bendiga, te mando un abrazo y, ¡siempre adelante compañero!

viernes, 3 de octubre de 2014

Felipe "El Evangelista"



"Al día siguiente, Jesús decidió ir a la región de Galilea. Allí encontró a Felipe, que era de Betsaida, el pueblo donde vivían Andrés y Pedro.

Jesús le dijo a Felipe: «Sígueme».

Luego Felipe fue a buscar a Natanael, y le dijo: —Hemos encontrado a aquel de quien Moisés escribió en la Biblia, y del que también hablan los profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José.

Natanael preguntó: —¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?

—Ven y lo verás —contestó Felipe."

Juan 1:43-46 (Traducción Lenguaje Actual)


He participado en grupos de estudio Bíblico en la escuela desde que tengo 15 años y sin duda alguna, una de las cosas más difíciles es invitar gente a asistir. Hay algunos que batallan para invitar a personas nuevas que no conocen, otros que batallan con sus conocidos y aún otros que batallan con sus amigos personales y miembros familiares. Personalmente, siempre he tenido problemas para animar a mis conocidos; con gente que no conozco, nunca tengo pena, no hay nada que perder y todo por ganar; con mis amigos, ellos saben bien que soy creyente y que no hay otra cosa que amaría más que poder compartir mi fe con ellos; pero aquellos a quienes conozco pero no de manera cercana, como compañeros de clase, compañeros de trabajo, maestros, vecinos etc, es con ellos a quienes tengo más miedo de invitar y la verdad es que realmente no sé por que.

Después de asistir al campamento nacional de Compañerismo Estudiantil en las vacaciones de Semana Santa, Dios me ayudó a entender que el verdadero propósito de ser su discípulo, es llevar a otros a Él y no es acumular bienes, ni conocimiento, ni embellecer nuestras iglesias; es ir y traer a otros a Sus pies.

Habiendo comprendido (al fin) esto, todo cuanto hacía debía cambiar; mi enfoque en la congregación, en la reunión de jóvenes, en el grupo de alabanza y en el grupo de estudio Bíblico en la escuela; debía, ante todo, orientar cada acción hacia la proclamación de las buenas noticias de Jesús; ¡Él venció a la muerte! Debo reconocer que me ha tomado tiempo y que ha requerido esfuerzo; no ha sido fácil dejar aquello a lo que estábamos acostumbrados todos, pero por la gracia de Dios y sus constantes recordatorios y enseñanzas hemos podido avanzar.


La fotografía de arriba es el primer afiche promocional que he hecho para una de mis reuniones; imprimí cinco tabloides y los pegué en lugares públicos de mi facultad... siendo sincero, tuve miedo al diseñarlo, al imprimirlos y al pegarlos; sentía pena, mi mente intentaba pensar que diría si alguien me abordaba para preguntar que era. En fin, cuando pegaba el segundo poster, esta vez en las escaleras de la facultad, una maestra se detuvo y me hizo preguntas... fue ahí cuando decidí darme por vencido en mis intentos de ser elocuente y persuasivo y le pedí a Dios que Él hablara e hiciera Su voluntad. Después, cuando terminaba de pegar el último, un compañero de la licenciatura también se detuvo a leerlo y a hacerme preguntas; que diferente y refrescante es dejar a Dios hacer y decir, en vez de luchar por nosotros mismos.


Vemos claramente en el pasaje como Felipe, sin más, invitó a Natanael a conocer a Jesús. Felipe no había conocido a Jesús durante años, no había escuchado cientos de sermones, no había escuchado y cantado canciones cristianas que declaraban salvación; simplemente fue llamado a seguir a Cristo y él ya estaba llevando a otros a conocer al Salvador. Debemos notar la respuesta del Apostol, que cuando Natanael lo cuestiona acerca del origen de Jesús, Felipe responde: "Ven y ve".


Oh, cuanto debemos aprender de Felipe... Oh cuanto debemos aprender a decir: "Ven y ve."



Amigos, les pido que oren por la célula en la Facultad de Filosofía y Letras, pero sobre todo, por la obra que Dios está haciendo en las universidades del mundo a través de IFES y de Compa aquí en México.